Aceptar mi realidad ha sido uno de los obstáculos más grandes que he logrado superar.
No es fácil; implica ver la realidad como es, ajustar las expectativas, establecer nuevos caminos y aceptar que la situación es como es.
En mi caso particular, de un día para otro me diagnosticaron una enfermedad que me cambió la vida y desde ese momento, me tocó aceptar mi realidad.
Todo había cambiado y al comienzo me costó mucho aceptarlo. Hasta que finalmente logré cambiar mi mentalidad.
Para aceptar mi realidad, seguí los siguientes pasos:
- Dejé ir el pasado: Lo que era antes y cómo era antes no volverá. Es hora de ver hacia adelante y no mirar atrás; el futuro es brillante y hay que caminar hacia él.
- Observé el presente: Reflexioné sobre qué tengo actualmente, cuál es mi situación actual, para hacer limonada con los limones que tengo hoy.
- Me dirigí hacia el futuro: Ajusté mis expectativas de vida. Dejé atrás lo que hubiera querido ser y pensé en lo que quiero ser ahora, bajo este nuevo estilo de vida.
Estos tres pasos hicieron una gran diferencia y me ayudaron a aceptar mi realidad.
Te invito ahora a aplicarlos para que tú también puedas aceptar tu realidad tal como es y dejes de pelear contra ella.
Ojalá esto te sea útil.
Por: Ana Maria De la Guardia
