Todos tenemos metas en la vida, pero es importante considerar el costo de oportunidad.
Es el sacrificio de tiempo en el que incurrimos por seguir una meta en lugar de otra. Por ejemplo: si le metiste 100 horas a tu meta de aprender guitarra, esas son 100 horas que no le puedes meter a aprender a cocinar buenos platos, en el caso de que hubiera sido otra de tus opciones. Ese es el costo de oportunidad.
Es sumamente paralizante saber que, por hacer una cosa, estás perdiéndote de otra. Me ha pasado a mí por años. No me comprometo a una meta porque sé que incluirá muchas horas que no podré dedicar a otras opciones que también me gustarían hacer y termino no haciendo nada. ¿Te ha pasado?
La vida es corta, el tiempo pasa y esta parálisis puede durar años y el no hacer nada también lleva un costo de tiempo.
Yo salí de esa parálisis cuando me di cuenta de que lo mío es escribir. No es simplemente escribir porque es bonito y me gusta. Escribo por necesidad. Es mi oxígeno.
Eso automáticamente eliminó la parálisis y me dijo de una vez que no me quedaba de otra, que esa era parte de mis metas en la vida.
Pero existen muchas personas que no lo tienen tan claro, que por años rondan el mundo con la mente llena de confusión por no saber en qué invertir su tiempo por miedo a equivocarse.
Para esas personas, quiero solo hacerles tres preguntas:
¿Qué tan importante para ti es equivocarte?
¿Qué tan grave es realmente si te equivocaras?
¿Y si al final te gusta la meta del hobby?
Los hobbies son como las citas a ciegas: tienes que probar a ver qué tal y, si te gusta, sigues; y si no te gusta, lo dejas y tratas de nuevo.
Para guiarte un poco, comienza por preguntarte:
¿Qué te divierte?
Yo sé, es una pregunta medio extraña, pero es excelente para comenzar a pensar en posibles hobbies que te pueden llevar a nuevas metas en la vida.
Al final, ninguna decisión es perfecta. Lo que importa es intentar algo nuevo, abrirnos a la vida, probar algo diferente para ver cómo nos va. No sabrás si te gusta pintar hasta que pintes, o si te gusta la guitarra hasta que toques.
Comienza por lo que te divierte y encontrarás un camino.
Ojalá esto te sea útil.
Atte.,
Ana María De la Guardia
