La escritura es sumamente versátil. No solo porque la utilizamos todos los días para chatear, escribir reportes o hacer tareas escolares.

Me refiero a la escritura que puede cambiar tu estado de ánimo, desarrollar habilidades, cuestionar tu manera de pensar e incluso ayudarte a tomar mejores decisiones.

La escritura tiene más poder sobre nosotros de lo que imaginamos. Puede hacernos sentir frío, calor, olores, emociones e incluso texturas. De la misma manera, también puede cambiar nuestra forma de pensar.

Existen herramientas de escritura que consisten en preguntas o instrucciones diseñadas para provocar una acción o una reflexión con el fin de alcanzar una meta específica.

En este artículo te explicaré cómo están aplicadas estas herramientas en mis libros.

En Crea Cuentos Fascinantes, la escritura se utiliza como una herramienta para despertar la creatividad y guiar al lector en la creación de un cuento. Cada instrucción le proporciona un punto de partida para desarrollar sus propias ideas.

En No Me Importa, se incluyen herramientas para cambiar de perspectiva. Algunas están inspiradas en la terapia cognitivo-conductual (CBT), mientras que otras utilizan la metacognición para ayudar al lector a cuestionar sus propios pensamientos.

En Escritura como Herramienta encontrarás ejercicios diseñados para meditar, regular las emociones, tomar mejores decisiones y desarrollar otras habilidades por medio de la escritura.

Estas son solo algunas de las herramientas que he diseñado hasta ahora.

La escritura es, realmente, una navaja suiza.